No todo es malo, en la viña del Señor

Dr. Javier Albarracín

El esfuerzo personal de todos y cada uno de los deportistas que concurrieron a los juegos de ODASUR, demostrando gallardía, tesón, coraje y amor a Bolivia, les significó preseas de oro, plata y bronce, grande galardón para los bolivianos.

Que el Ministro del ramo no supo organizar en sus primeras fases, otorgándoles los implementos necesarios, contratando instructores profesionales, para que los capaciten mediante demostración de anteriores juegos efectuados en otras latitudes y luego otorgándoles materiales, de vestimenta, alimentación adecuada para cada disciplina, es demostración que no creyó que se logre buenos resultados, su pesimismo se puede calificar como de un distraído que sin haber aportado en la construcción de mentes sanas en cuerpos sanos, dejó que sea la iniciativa de esos jóvenes valores que reclamaron la falta de atención de los encargados del Ministerio de Deportes.

El Presidente del Estado Plurinacional ofreció y cumplió con lo que dijo. Entregó en Palacio de Gobierno cheques en moneda nacional a quienes con esfuerzo y sacrificio propio y de su familia, pusieron alma, vida y corazón en cada deporte en que participaron.

Fue bueno el aliciente del mandatario, lo supremo es que lo competidores no fueron pocos, como quizá el Ministro hubiera querido según su declaración antes de la competencia, lo sorprendente es que el presidente Evo Morales Ayma tuvo que instruir al Ministerio de Economía facilite los montos ofrecidos.

Es seguro que los premiados se esforzarán, como muchos otros atletas, para mejorar sus récords y representar en otras latitudes y juegos internacionales, llevando en alto el nombre de nuestra querida patria.

No todo es malo en la viña del Señor, es la purísima verdad.