Obispos de Nicaragua contra Ortega

Noticias procedentes del hermano país de Nicaragua, dan cuenta de las “matanzas” que se llevan a cabo por fuerzas parapolicíales encapuchadas y efectivos policiales, contra inermes ciudadanos, que protestan, en forma multitudinaria, contra el presidente Ortega y su esposa, que llevan en el poder más de 23 años, insólito pero cierto. El que repudiaba a los opresores, se alistó a las fuerzas Sandinistas, ofreciendo pan y trabajo, lucha contra la oligarquía y terratenientes, cuando su pueblo le pide elecciones presidenciales democráticas, Ortega y su mujer, le niegan ese derecho, a los jóvenes que decidieron pertrecharse en barricadas de los pueblos anexos a la capital nicaragüense.

Los Obispos de aquella diócesis, hicieron un gran llamado a los pueblos de América y del mundo, para que acudan en socorro de los que son acribillados por la metralla de parapoliciales y policías, “que se podría hacer con piedras y palos -dicen los Obispos-, ante las balas que destrozan pechos y cabezas y causan mortandad en los que el gobierno cree son opositores”.

El llamado de los Obispos repercutió a nivel mundial y en las redes sociales se escucha la voz de un prelado de la Iglesia nicaragüense, que con lágrimas relata los hechos sangrientos que se suscitan en Nicaragua por fuerzas del gobierno e invoca a solidarizarse con el pueblo.

Culpan a Ortega por intentar eternizarse en el poder, cuando existe pobreza, miseria, analfabetismo, en dicha nación.

Increíble, 23 años está en el poder el régimen de Ortega, cuando éste pregonaba su tenaz oposición al régimen oligarca que estaba en funciones por mucho tiempo.

No basta decirse de izquierda para ser gobierno, no basta reprimir para quedarse en el poder, la voluntad del pueblo, de quienes sienten lo que les ocurre, desgraciadamente, en su propio territorio, impulsa a que digan basta a la soberbia, señalan los Obispos.

Los pueblos libres de América Latina, de Europa y de otras latitudes, que tienen representación en la ONU, deberían exhortar a que el gobierno de Ortega llame a inmediatas elecciones presidenciales, cuál es su temor a que los nicaragüenses investiguen sobre actos de corrupción imperante, denunciado en foros internacionales.

No es posible quedar indiferentes ante el dolor de los nicaragüenses que solo claman, exigen, elecciones democráticas para que impere la Justicia, se respete la Constitución y se dé un trato civilizado, humano, racional, a todos los ciudadanos.

Los indicadores de la economía mundial sitúan a Nicaragua en los últimos lugares, crece el desempleo, existe carestía de alimentos, no se procesa a los encapuchados, lo peor es que pronto podrían ser otros encapuchados los que se dediquen a tareas de represión de los adictos al gobierno, lo cual desencadenaría, como parece ser, la guerra civil con resultados desastrosos para todos los habitantes de esa república.

Consideramos que el presidente Ortega, así como decía ser un seguidor de los ideales de Sandino, en su lucha contra el déspota tirano que gobernaba hace 23 años, debe entender que los tiempos han cambiado y que nadie debe considerarse irremplazable, mucho más cuando hombres, mujeres, jóvenes, estudiantes, salen a las calles a exigir elecciones limpias sin represión policiaca.

América está de duelo, señalaron los Obispos, y en verdad, quienes se aferran al espíritu democrático de los pueblos libres, soberanos, están compungidos y llaman a la solidaridad de quienes quieren un gobierno en paz y concordia, comprensión a las necesidades históricas de esa gran nación.