OEA en 1979 emitió resolución instando a negociaciones con Chile

La histórica duodécima plenaria de la IX Asamblea General de la Organización de Estados Americanos que se llevaba a efecto en la ciudad de La Paz, el año 1979, en la que se logró la Resolución Nº426 por unanimidad de los asistentes, fue empañada por el golpe militar del Cnl. Alberto Natusch Busch, que después de pocos días fue obligado a dimitir del cargo por presión multitudinaria del pueblo boliviano.

Determinó que el conflicto marítimo de Bolivia y Chile es de “interés hemisférico”. Exhortó a negociaciones “encaminadas a dar a Bolivia una conexión territorial libre y soberana con el océano Pacífico”. La inclusión de una zona portuaria “sin que Bolivia tenga que dar una compensación territorial a Chile”.

Un día antes, los asambleístas de la OEA, reunidos en los salones del Hotel Sheraton, emitieron la Resolución 426, por la que se reconoce que el tema marítimo entre Bolivia y Chile “es de interés hemisférico” exhortando a que ambas repúblicas “inicien negociaciones encaminadas a dar a Bolivia una conexión territorial libre y soberana con el océano Pacifico”, incidiendo en la necesidad de la inclusión de “una zona portuaria sin que Bolivia tenga que dar compensación territorial a Chile”.

Dicha Asamblea se reunió en La Paz, recordando cien años del despojo de las costas del Pacífico por la invasión araucana.

Los asambleístas, ante el golpe de Natusch y el desplazamiento de tanquetas, tuvieron que abandonar La Paz en medio de tremenda baleadura, en la plaza San Francisco, donde jóvenes bolivianos repudiaban la asonada militar.

De todas maneras, la Resolución Nº 426 queda en la memoria de los connacionales y en las hemerotecas del archivo nacional de las bibliotecas, donde se puede constatar los hechos históricos y la conflictividad ambiciosa militar.

Nuestros historiadores, analistas políticos de JORNADA, expresaron que esa Resolución no solo tiene el valor de un hecho de la OEA sino de trascendencia mundial, toda vez que el gobierno de Chile anunciaba “que no era un acuerdo”.

Lo grave es que desde esa fecha, por razones políticas, las relaciones comerciales se intensificaron, en provecho de la economía chilena toda vez que la internación de productos, mercaderías y mercancías procedentes del exterior hacia Bolivia tenían que pasar necesariamente por Arica e Iquique, pagando altos aranceles aduaneros y soportando que nuestra carga hacia otros países, fueran perjudicadas en los embarques, sobre todo minerales y productos de agropecuaria.

En los hechos, el retorno al diálogo, conversaciones, negociaciones, Chile las rehuyó, el pueblo de Bolivia, en sus diferentes sectores y por entonces “clases sociales”, se pronunció en contra de “negociaciones secretas y canjes territoriales”, como intentó el dictador Cnl. Hugo Banzer Suárez en el “Abrazo de Charaña”.

Por ello causa expectativa que la CIJ de la Haya, emita Sentencia el primero de octubre próximo.