Oruro recuerda 238 años de gesta revolucionaria

Oruro recuerda hoy uno de los hechos de mayor heroísmo que recuerda la historia de la lucha por la independencia. Se trata del levantamiento armado del 10 de febrero de 1781, en el que los criollos y mestizos de la Villa Real de San Felipe de Austria (hoy, Oruro), enfrentaron a los españoles en un movimiento promovido por Sebastián Pagador, que llamó a la sublevación a la que se sumó la población cansada del abuso y la explotación de las riquezas en desmedro de los lugareños.

Para algunos investigadores se trata del primer grito libertario de América, pero otros historiadores consideran que ha sido más bien, el inicio de una serie de acciones que sembraron el sentimiento de libertad y el convencimiento de que era posible enfrentar a los españoles y gobernarse por cuenta propia.

Fernando Cajías de la Vega, en su obra “Oruro 1781: Sublevación de Indios y Rebelión Criolla” reconoce que Sebastián Pagador fue sin duda, uno de los motores principales de la sublevación. Fuera por orden superior o por iniciativa propia, lo cierto es que aprovechó su cargo de sargento y agitó a los milicianos y a la gente.

Recordando ese acontecimiento, como siempre se hacen muchas promesas y se anuncian proyectos, así como se renuevan los votos de trabajo por sacar adelante a Oruro, Asimismo, desde la semana pasada se efectúan diversas ceremonias desarrolladas por las principales instituciones como la Gobernación, Municipalidad, sistema judicial, la Universidad e instituciones cívicas, que solamente coincidieron en la necesidad de impulsar el desarrollo de la ciudad y del departamento.

Con una sesión de honor realizada en ambientes del Tribunal Departamental de Justicia, los miembros de dicha entidad rindieron homenaje a Oruro recordando 238 años del Grito Libertario, del 10 de febrero de 1781, y se comprometerse a mejorar el sistema judicial.

Instituciones cívicas demandaron verdaderos proyectos de desarrollo y deploraron que se sigan postergando los anhelos del departamento. Inclusive los residentes orureños en La Paz se pronunciaron pidiendo a las autoridades de Oruro, el desarrollo de proyectos de magnitud. Citaron el caso del sistema sanitario y de alcantarillado que hasta ahora no ha sido resuelto, hecho demostrado por las últimas inundaciones. Demandaron soluciones para el crecimiento exponencial de la ciudad que requiere adecuada planificación.

Los cívicos recordaron que no avanza el compromiso del gobierno para instalar una planta de fundición y refinación de zinc, proyecto que data de 2011. La consolidación del proyecto fue anunciada en diferentes oportunidades por autoridades nacionales y departamentales, pero hasta ahora no se tiene el diseño final, ni tampoco se conoce cuando se empezaría la construcción de dicha planta.

La planta de cemento parece que será inaugurada pronto, hubo una última inspección a la que asistió el presidente del Estado, Evo Morales. Lo que si se prometió es que con la primera producción de cemento se hará realidad la construcción de la carretera que vincule a la fábrica con las carreteras troncales.

La población del departamento de Oruro es consciente de las deficiencias, necesidades, limitaciones y potencialidades de la región, y ha demostrado su unidad de acción y cohesión cuando se trata de defender sus derechos. Por ello, las autoridades deben honrar sus compromisos y hacer realidad sus anuncios, como el último de instalar cinco plantas de industrialización de litio, boro, potasio y bromo, en el Salar de Coipasa, ubicado en ese distrito.