Otro avance para el tren Bioceánico

Delegados de Bolivia, Perú, Brasil y Paraguay, reunidos en Lima, suscribieron y dieron vigencia al Reglamento Interno del Grupo Operativo Bioceánico (GOB) que en criterio de los firmantes, consolida el corredor ferroviario de integración, que unirá el Pacifico con el Atlántico, atravesando el continente suramericano. Según el ministro boliviano Milton Claros, se logró consolidar un estudio de factibilidad integral con participación de todos los países miembros del proyecto internacional.

Bolivia, Brasil, Perú fueron los encargados de elaborar y presentar los estudios técnicos que demuestran la viabilidad del proyecto. Se trata de una de las proyecciones más ambiciosas del cono sur, que fortalecerá el proceso de integración regional y permitirá incrementar el flujo comercial. Hay estudios preliminares que estiman que por la ferrovía transcontinental fluirán millones de toneladas de diferentes productos en las exportaciones de los países involucrados, pero además se prevé la construcción de ramales para vincular a otros Estados.

El proyecto original tuvo iniciativa en Bolivia hace más de 27 años. Uno de los precursores de la idea de los corredores interoceánicos fue el navegante solitario Ramiro Carrasco Quiroga, ingeniero comercial que lanzó la proposición del establecimiento de corredores que unan los océanos Pacífico y Atlántico, tanto por carreteras, como por vías férreas. Demostró la factibilidad del proyecto, que permitiría a los países de la región alcanzar con mayor facilidad los mercados más grandes del planeta.

Para llamar la atención y motivar a los gobiernos a que se interesen, efectuó él, en forma solitaria, dos travesías de alto riesgo, en una balsa de totora por la hidrovía Paraguay- Paraná, partiendo del Pantanal boliviano, y llevando izadas la Bandera tricolor nacional y la bandera naval o de «reintegración marítima». Posteriormente, otros proyectos e iniciativas reforzaron la idea.
Inicialmente, Bolivia y Perú negociaron la posibilidad de encarar el proyecto, pero en ese momento Brasil parecía poco interesado. Se hicieron varias gestiones sin resultados positivos. Sorpresivamente, por razones hasta ahora nunca aclaradas del todo, Brasil y Perú decidieron desarrollar el proyecto del tren marginando a Bolivia. Inclusive, China se comprometió a financiar los estudios.

Pero los altos costos y los cambios de gobierno en esos dos países motivaron la revisión de lo actuado, y se volvió a la idea original que demostraba tramos menos extensos y con menor agresión ecológica. Brasil se sumó al proyecto recién en diciembre del año pasado. Se trata de la construcción de una vía férrea que atravesaría el continente uniendo los puertos de Santos, en el Atlántico, con Ilo, en el Pacífico, pasando por territorio boliviano, además de incluir ramales hacia Argentina, Paraguay y Uruguay.

La voluntad política de los gobiernos de cinco países, los acuerdos ya alcanzados y la consolidación del reglamento operativo, generan un impulso decisivo, y el ferrocarril transcontinental parece que será una realidad, ya que al interés de los cinco países que impulsan la obra, se suma la voluntad de Alemania y Suiza de apoyar el proyecto con tecnología y financiamiento.

El proyecto del corredor transcontinental tiene cuatro estudios preliminares de pre-inversión elaborados por Bolivia, según las autoridades nacionales. Las estimaciones de los expertos señalan que el proyecto demandaría una inversión de diez mil millones de dólares. Se prevé que el ferrocarril comience en Puerto Santos, Brasil; ingrese a Bolivia por Puerto Suárez, pase por los municipios de Santa Cruz, Montero y Bulo Bulo hasta llegar al altiplano de La Paz, para salir a Perú por el hito 4 y terminar en el Puerto de Ilo, uniendo los océanos Atlántico y Pacífico.