Piden medidas contra el mal de Chagas que afecta a seis millones de personas

La Plataforma de Investigación Clínica de Chagas y la Coalición Global de Chagas reclamó ayer a gobiernos y organismos internacionales una serie de demandas para combatir esta enfermedad, al advertir de que pese a los avances en la última década, afecta aún a alrededor de seis millones de personas.

Estas entidades con miembros en América y Europa acordaron un documento reivindicativo en una reunión en la ciudad boliviana de Santa Cruz, según explicaron en un comunicado.

El documento está dirigido a gobiernos, organizaciones internacionales y donantes, con demandas prioritarias para avanzar en la lucha contra esta enfermedad tropical que causa un parásito.

“Pese a que se lograron importantes avances en los últimos diez años, se estima que la enfermedad sigue afectando más de seis millones de personas en todo el mundo”, advirtieron.

Al respecto, destacaron que “cada año se producen 30.000 nuevos casos, según la Organización Panamericana de Salud”.

Una de las medidas urgentes para el control y eliminación de la enfermedad como problema de salud pública es el acceso al diagnóstico y tratamiento integral en los sistemas de salud, apuntaron.

Asimismo, demandaron un aumento de la inversión en investigación, para obtener nuevas herramientas terapéuticas más seguras y efectivas.

Otros de los reclamos son la mejora de la vigilancia de esta dolencia mediante la notificación obligatoria de casos crónicos y el establecer oficialmente el Día Internacional de las personas afectadas por el Chagas el 14 de abril.

Estas entidades alertaron de que menos del 10 % de las personas afectadas en América, donde en varios países este mal está considerado endémico, han sido diagnosticadas y “la inmensa mayoría de ellas no recibe el tratamiento que necesita”.

“Sin tratamiento, la enfermedad de Chagas puede causar daños irreversibles y potencialmente mortales para el corazón y otros órganos vitales”, subrayaron.

Actualmente solo existen dos medicamentos disponibles para tratar esta dolencia, “lo que subraya la persistente falta de inversión en investigación y desarrollo”, denunciaron.

La enfermedad está reconocida por la Organización Mundial de Salud como una de las dolencias tropicales más desatendidas del mundo, en especial en zonas rurales, pese a que puede conllevar la muerte repentina de personas aparentemente sanas.