Policía busca a joven secuestrado por banda dirigida por brasileños

Un joven de 24 años está secuestrado hace más de un mes por una banda delictiva integrada por varios brasileños y un boliviano a pesar de que su familia pagó los 80 mil dólares para su liberación, informó ayer una fuente de la Policía de Bolivia.

“Los antecedentes de estos delincuentes son considerables, son expresidiarios de cárceles de Brasil, expertos en secuestros”, expresó a los medios el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, Gonzalo Medina.

El jefe policial señaló que se busca a Jhony Oliveira alias “Ceara” buscado en Brasil por asesinato, secuestro y narcotráfico, y sus cómplices brasileños Francisco Silva, Alyne Maia, Erik Roberto Barbosa además del boliviano Diego Menacho.

La Policía sospecha que alguien del círculo del joven secuestrado hizo “un trato con una mafia brasileña” y que ante el incumplimiento de algunas de sus condiciones determinaron realizar esa acción.

Medina explicó que el hombre de 24 años fue capturado cuando se dirigía al domicilio de una mujer brasilera en Santa Cruz y donde dos sujetos lo esperaron para llevarlo en un vehículo hasta una propiedad en la ciudad vecina de Montero.

El director de la FELCC informó que actualmente se arrestó a un boliviano de 20 años que confesó que dio detalles del secuestro, pero la información que brindó lastimosamente no fue útil para dar con el joven ni con sus captores.

“Ya son 36 días que estamos buscando a mi hijo, lo mantuvimos en reserva porque esperamos encontrar a mi hijo con vida”, expresó el padre del desaparecido.

Este familiar contó que los secuestradores enviaron dos videos en los que su hijo estaba maniatado y pedía se paguen 80 mil dólares para su liberación, que se entregaron en dos pagos.

“(Los secuestradores) no tuvieron más contacto con nosotros, todos estamos sufriendo, tenemos la fe que mi hijo aparezca y sepamos dónde está”, declaró el padre del joven que se dedica a la ganadería en la localidad cruceña de San Ignacio de Velasco.

Medina sostuvo que los secuestradores negociaron con la familia desde Pernambuco, en el noreste del Brasil, y que la organización criminal opera también en Paraguay.