Policía: Jonathan ingresó vivo a un domicilio particular durante protestas de UPEA

La Policía Boliviana afirmó ayer que el estudiante Jonathan Quispe, de 20 años, ingresó vivo a un domicilio particular durante las protestas de la Universidad Pública de El Alto (UPEA) y que 13 minutos después apareció muerto.

La Policía negó que uno de sus efectivos haya disparado el proyectil que acabó con la vida de Jonathan Quispe y señaló que, en medio del enfrentamiento con universitarios, el joven ingresó a un domicilio vivo sin heridas graves y salió fallecido, por lo cual se investiga qué pasó en esa casa.

La versión policial surge después de la UPEA mostró imágenes para sustentar que la Policía disparó a Jonathan.

En una conferencia de prensa, el inspector general de la Policía, Wálter Lizeca, ratificó que los uniformados no emplearon munición “letal” para dispersar a los manifestantes el jueves de la semana anterior, cuando Quispe murió por el impacto de una canica de vidrio que le perforó el pecho y le provocó una hemorragia.

“En la secuencia de imágenes llegamos a establecer que (los manifestantes) ingresan a un domicilio, donde también Jonathan Quispe ingresa vivo (…) En ningún momento podemos establecer que él está herido gravemente”, dijo.

En base al estudio de imágenes de cámaras de seguridad por parte de expertos en telemática, Lizeca precisó que 24 personas (19 mujeres y cinco hombres) estuvieron en la vivienda particular junto al universitario cuando todavía estaba vivo.

“Desde el momento en que ingresa Jonathan Quispe al domicilio pasan 13 minutos hasta que el sale muerto del domicilio”, precisó y adelantó que esas 24 personas serán identificadas para saber qué es lo que ocurrió en esa vivienda.

El inspector de la Policía subrayó que “en ningún momento existe un policía que esté cerca de la víctima o que haya realizado un disparo a quemar ropa, dentro la humanidad de Jonathan Quispe”.

En un video mostrado por la UPEA se observa al joven aún con vida. Según las autoridades universitarias, el joven recibió el proyectil en un momento en que sale del cuadro de la filmación y luego vuelve a aparecer en escena ocultándose ya herido.

La Policía sostiene que de haber disparado la Policía a Jonathan, el joven habría fallecido de forma instantánea, pues se le dañó el corazón y el pulmón izquierdo, y no habría podido correr hacia su escondite en el domicilio ubicado frente a la Procuraduría.

El general reiteró que en las imágenes no se puede observar a policías, y tampoco se ve que algún uniformado haya disparado a quemarropa a Jonathan.

La semana pasada el ministro de Gobierno, Carlos Romero, aseguró que Jonathan fue herido por sus compañeros ubicados en pasarelas o puentes peatonales, que dispararon canicas desde petardos, pero el general Lizeca este lunes ya no hizo referencia a esa tesis.