Prevén migración de 140 millones de personas

Los impactos del cambio climático provocarían el desplazamiento de más de 140 millones de personas dentro de sus respectivos países, lo que traería aparejada una inminente crisis humanitaria y supondría una amenaza para el proceso de desarrollo, según un informe calificado por el Banco Mundial como el mayor estudio sobre los impactos climáticos y su relación con la migración en el mundo. El informe, asimismo, señala que existen medidas preventivas que pueden evitar esta catastrófica situación.

Explica que mediante una acción concertada -que incluya iniciativas de alcance mundial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y una sólida planificación del desarrollo a nivel de los países-, este escenario pesimista de más de 140 millones de personas podría reducirse notablemente, hasta en un 80 %, lo que equivale a más 100 millones de personas.

Se trata del informe Groundswell, que exhorta al mundo a prepararse para las migraciones internas ocasionadas por los impactos del cambio climático. El BM señala que el informe constituye el primer y más exhaustivo estudio de su tipo en centrarse en el nexo existente entre los impactos climáticos de evolución lenta, los patrones de migración interna y la situación en tres regiones en desarrollo del mundo: África al Sur del Sahara, Asia meridional y América Latina.

El trabajo prevé que para 2050, a menos que se adopten medidas urgentes de acción climática y en materia de desarrollo tanto a nivel internacional como nacional, estas tres regiones, tomadas en conjunto, podrían tener que lidiar con decenas de millones de migrantes internos por motivos climáticos. Se trata de personas que se ven obligadas a abandonar áreas cada vez más inviables de sus países debido a problemas crecientes como la escasez de agua, las malas cosechas, el aumento del nivel del mar y las mareas de tormenta.

La directora gerente del Grupo Banco Mundial, Kristalina Georgieva, expresó que esta nueva investigación es un llamado de atención para los países y las instituciones de desarrollo. “Tenemos una pequeña oportunidad ahora, antes de que los efectos del cambio climático se agudicen, para preparar el terreno frente a esta nueva realidad”, dijo Georgieva, quien explicó que las medidas que adopten las ciudades para encarar la tendencia al alza de la llegada de migrantes de zonas rurales, y para mejorar las oportunidades de educación, capacitación y empleo, producirán dividendos que perdurarán en el tiempo. Igualmente, recomendó que es importante ayudar a las personas a tomar buenas decisiones sobre si deben permanecer donde están, o trasladarse a otros lugares donde sean menos vulnerables.

El informe advierte que sin la planificación y el apoyo adecuados, las personas que se desplacen de las zonas rurales a las ciudades podrían tener que afrontar nuevos riesgos, incluso más peligrosos, advirtió la gerente del proyecto Kanta Kumari Rigaud. “Es probable que aumenten las situaciones de tensión y conflicto como resultado de la presión ejercida sobre los escasos recursos. Pero ese no tiene por qué ser el futuro que nos espera. Si bien la migración interna por motivos climáticos se está volviendo una realidad, podemos evitar que se convierta en una crisis si empezamos a prepararnos ahora”, señaló.

El Banco Mundial, en un comunicado, advierte que estos “migrantes por motivos climáticos” se sumarían a los millones de personas que se desplazan actualmente por motivos económicos, sociales, políticos, o de otra índole. El informe incluye recomendaciones sobre medidas clave tanto a nivel nacional como internacional para evitar una grave crisis humanitaria.