¿Qué tal votar por Franclin Gutiérrez?

Gonzalo Torres P.

Muchos políticos, incluido del MAS, se jalan de los cabellos porque no tienen gente de renovación en sus cuadros que postulen a la Presidencia y Vicepresidencia del Estado.

Cabe recordar que el joven dirigente cocalero de los Yungas, Franclin Gutiérrez, anunció su postulación para Presidente de Bolivia para las elecciones del 2019.

Inmediatamente, sea por casualidad o porque ya estaba decidido, el Ministerio de Gobierno dio a conocer que se erradicaría cultivos de coca excedentarios de la Asunta y que unos mil efectivos policiales fueron movilizados a los Yungas para ese objetivo.

El presidente de Adepcoca, Franclin Gutiérrez, calificó como “avasallamiento de tierras de sus compañeros”, expresó que se movilizarían todos los cocaleros de los Yungas para defender sus derechos y harían bloqueos”.

En forma elocuente dijo “el Presidente Evo Morales debe ordenar se erradique todos los cocales del Chapare, o que él, FG, de ser gobierno, lo hará”.

Mientras tanto el Comando de la Policía y el Ministerio de Gobierno, informaron que en un “enfrentamiento en la Asunta” apareció muerto un oficial y hubo cuatro heridos que fueron trasladados a Santa Cruz, para ser atendidos en un centro hospitalario.

El anuncio de su postulación, derecho a elegir y/o ser elegido, su intención de “erradicar todos los cocales del Chapare, como programa de su gobierno”, preocupó seguramente al Presidente de las seis Federaciones de cocaleros del Chapare y asustó a los estrategas del MAS porque de pronto se sindicó, al Presidente de Adepcoca, como “autor intelectual” de los hechos suscitados en la Asunta.

El “rival” del presidente Morales fue detenido preventivamente, en la cárcel de San Pedro, su abogada defensora, una y otra vez alegó “total inocencia de Gutiérrez”. Intentó varias veces su liberación, los jueces, le negaron su derecho a defenderse en libertad, lamentablemente se supo del fallecimiento de un hijo menor de edad del “injustamente detenido”.

Franclin pasó las de Caín, no renunció a la presidencia de Adepcoca, provocó ira en niveles del MAS, decían que el Gobierno no presionaba ante el órgano judicial.

Lo interesante, desde la óptica humana, es que el ministro de justicia, Héctor Arce, anunció que se había otorgado tres días al dirigente cocalero para que asista al entierro de su pequeño hijo y que “podría ampliársele ese término”. Mientras el juez simultáneamente le negaba libertad al “posible candidato a la presidencia”. Qué ironía y fatalidad para el joven dirigente. Una gran mayoría de la población califica el hecho “de miedo y venganza política del oficialismo”. Baste ingresar a trufis, radiotaxis, colectivos, teleféricos, la gente se conduele y solidariza con Franclin. ¡Es una víctima del autoritarismo y de la sumisión de jueces al poder político!, añaden.

Por ello cabe preguntar al pueblo, que “ve las manos del Gobierno en la detención política de Gutiérrez”, qué tal si los partidos de oposición lo llevan como candidato a la Presidencia, ya tiene un programa de Gobierno que se basa en “la erradicación de todos los cocales del Chapare”, que también es preocupación de todos los bolivianos y de gobiernos del Brasil, Argentina, Chile, Estados Unidos, por la incursión del “narcotráfico”.

Unos sesenta mil cocaleros de los Yungas, afiliados a Adepcoca, anunciaron que apoyarían a “su líder Franclin Gutiérrez”, base suficiente que ni el FRI, ni otros mesiánicos tienen y porque los llamados neoliberales “ya pasaron de turno y de moda”.