Rada: rechazo al tope de doble aguinaldo es un desacierto

ABI

El ministro de la Presidencia Alfredo Rada afirmó ayer que el diálogo con la Central Obrera Boliviana (COB) está «permanentemente» abierto y dijo que defender el pago del doble aguinaldo sin tomar en cuenta el tope de los 15.000 bolivianos es una actitud «desacertada de alguna dirigencia» de los trabajadores.

Rada explicó que el tope de los 15.000 bolivianos afectará apenas al 3% de los trabajadores asalariados del país y, en contraposición, el otro 97%, es decir, la gran mayoría, se beneficiará con el doble aguinaldo, según datos proporcionados por el Ministerio de Trabajo.

«El diálogo con la COB, es permanente, fluido, forma parte de este proceso de cambio. Este es un Gobierno de los movimientos sociales, por tanto y por definición es un Gobierno de los trabajadores. Esto lo hemos expresado en la reunión del lunes 24 de diciembre (con los trabajadores)», remarcó.

La reglamentación del doble aguinaldo establece que no recibirán ese beneficio las personas que perciben un salario por encima de los 15.000 bolivianos; además, 15% de ese pago será cancelado en productos nacionales a excepción de los trabajadores que ganan un salario básico.

La COB, a través de sus dirigentes, manifestó que no debería haber un tope para el pago del doble aguinaldo; sin embargo, Rada dijo que es «desacertado» que la dirigencia de los trabajadores trate de hacer de ese tema eje del debate, al puntualizar que esa decisión «fue bien recibida por la población» y «comprendida como justa».

«Lo volvemos a decir con el respeto que nos merecen los compañeros de la COB, que el decreto del doble aguinaldo está en vigencia y en aplicación», afirmó el Ministro de la Presidencia.

Añadió que, si la reglamentación del segundo aguinaldo está en aplicación, existen otros asuntos que son parte del pliego de peticiones de los trabajadores que deberían ser tratados dentro de un diálogo que está «permanentemente abierto».

El pasado 24 de diciembre, la COB y el Gobierno se reunieron en la Casa Grande del Pueblo, cuyo diálogo, según afirmó el titular de la Presidencia, fue de tono cordial y respetuoso, y allí se escucharon argumentos tanto de la parte gubernamental como de los trabajadores respecto al doble aguinaldo.

Rada informó que, en dicho encuentro, las autoridades del Gobierno, específicamente, el ministro de Economía, Mario Guillén, respondió a las preocupaciones e inquietudes de los trabajadores.

Explicó que, en esa reunión, donde se percibió que una de las preocupaciones de los dirigentes cobistas era el tope de los 15.000 bolivianos; sin embargo, luego se conocieron datos de que esa medida afectará a menos al 3% de los trabajadores sindicalizados en todos los rubros del país, ese decir, minería, agricultura, construcción, administración pública, comercio, servicios, industria manufacturera, seguros y otros.

«Nos sentimos traicionados»

El ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Juan Carlos Huarachi, aseveró que se sienten traicionados por los ministros, debido a que no informaron al presidente Evo Morales sobre los planteamientos de la dirigencia de los trabajadores respecto al segundo aguinaldo.

La COB rechaza las medidas de flexibilización del segundo aguinaldo: el plazo hasta marzo en la empresa privada, el pago de 15% en productos nacionales y, en especial, el tope de 15 mil bolivianos para acceder al beneficio.

Huarachi dijo que el rechazo al tope de 15 mil bolivianos es «crucial», al menos en el sector productivo. Reiteró que sólo serían casos excepcionales quienes tienen sueldos por encima de esos montos.

Respecto a las otras dos medidas, la COB ha propuesto que, por ejemplo, sea el Ministerio de Trabajo que controle si las empresas tienen dificultades para pagar el segundo aguinaldo en el plazo, y que haya otro mecanismo para que salarios encima de 4 o 5 mil bolivianos tengan la obligación de destinar una parte de su pago a la compra de productos nacionales.

Huarachi criticó que en las negociones los ministros no hayan presentado una propuesta escrita, sobre la cual la COB habría desarrollado una contrapuesta con argumentos para generar un consenso. «Eso molesta y genera descontento», puntualizó.