Recurrentes atentados al medioambiente

Muchas acciones que se realizan en el país, ya sea por costumbre, tradiciones o necesidades, son altamente destructivas, especialmente para el ecosistema. Ni los alarmantes riesgos que se ciernen con el cambio climático, ni los acuerdos internacionales y menos el mandato constitucional, son motivo de reflexión ni mueven a que se adopten medidas para proteger el medioambiente. En esa línea, entre los muchos desaciertos recurrentes en nuestro país, están los chaqueos y quemas que se hacen para habilitar tierras para cultivos y ganadería, generando casi siempre incendios que devastan los bosques.

Algunas investigaciones tanto nacionales como internacionales señalan a Bolivia como uno de los países que más impactan al medioambiente por la incineración de espacios verdes. Anualmente se registran unos 10 mil focos de quemas en el país, siendo los departamentos de Santa Cruz, Beni y La Paz los más afectados. La mayoría de los incendios forestales se producen por las acciones dirigidas a habilitación de campos para cultivos, limpieza de maleza, quemas de pastos, habilitación de barbechos y desmontes. Se estima que cada año se pierden entre 30 y 40 mil hectáreas de bosques.

Por otra parte, los daños a la salud de la población son importantes por el humo que ocasiona problemas respiratorios, agrava la salud de los enfermos, y afecta a la vista entre otros males. En estos momentos, las principales ciudades del eje troncal se encuentran afectadas por el humo de los chaqueos y quemas, mientras las autoridades encargadas de proteger el medioambiente y los bosques, continúan con su política de tolerancia.

Santa Cruz es uno de los departamentos donde más avanza la deforestación. Medios de prensa de ese distrito informan que desde el viernes pasado, hasta el domingo, la Gobernación de Santa Cruz atendió siete emergencias por incendios registrados en diferentes puntos del departamento, según informó Cinthia Asín, secretaria de Medio Ambiente de la Gobernación.

En la comunidad Cachuela, en el municipio de El Puente, provincia Guarayos, dos quemas consumieron mil hectáreas de pastizales y de bosque. Sofocadas las llamas se pudo observar el daño causado: animales silvestres y árboles carbonizados. Según las primeras investigaciones, el fuego fue ocasionado por una mujer que quemó basura en su terreno.

Otros incendios graves se reportaron en el municipio de Roboré, donde ardieron 20 hectáreas de pastizales; y en Ascensión de Guarayos se calcula que la afectación oscila entre 800 y 1.000 hectáreas. En los últimos tres meses se han atendido 56 emergencias, lo que obligó a la Gobernación cruceña a movilizar a más de 540 personas para combatir las llamas. En lo que va del mes se reportan 2.782 focos de quemas y desde enero hasta la fecha, 7.164 focos, en todo el departamento.

El mes pasado hubo un grave incendio en bosques de Tarija. En el norte de La Paz y los Yungas, así como en Beni y Pando, los chaqueos están generando una densa humareda que llega a las ciudades. Tiene que terminar la tolerancia cómplice contra la práctica de chaqueos. Debe inducirse a campesinos y empresas agroindustriales al empleo de medios modernos para la habilitación de tierras de cultivo y no apelar más a las quemas, que en la mayoría de los casos se descontrolan generando, algunas veces, graves incendios forestales.