Riesgos en el submundo judicial

La justicia en nuestro país muestra cada vez nuevos retorcidos escenarios del submundo del delito en el que se mueve y con el que se identifica, dejando en el camino una preocupante huella de injusticia, deshonestidad, corrupción, e irresponsabilidad. El sistema se ha degradado, perdiendo todo signo de respeto, haciéndose merecedor de la sospecha y hasta de la seguridad de que sus actuaciones están al margen de la ley. Ya nada puede mitigar la responsabilidad de jueces, fiscales, magistrados y autoridades que han convertido a la justicia actual en el peor ejemplo del descalabro institucional en el que se ha hundido el país durante la última década.

El último hecho que pone en evidencia la magnitud y el grado de desquiciamiento judicial es el caso del bebé Alexander y la sentencia al médico Jhiery Fernández. Entes colegiados de los médicos, abogados, defensores de los derechos humanos, la Iglesia Católica y la familia, reclaman justicia luego que el médico ha permanecido recluido en el penal de San Pedro de La Paz, desde hace cuatro años, mientras investigaciones de los medios de comunicación continúan descubriendo detalles de las irregularidades del proceso.

Inclusive la Asociación Nacional de la Prensa (ANP) hace gestiones legales para liberación inmediata del médico a través de una acción de libertad basada en el artículo 125 de la Constitución Política del Estado (CPE), que garantiza el debido proceso y protege a los ciudadanos indebidamente privados de su libertad. Esta situación debe mover a todos los comunicadores a revisar sus actuaciones en los casos legales, ya que han sido muchos los ejemplos de cargas mediáticas contra presuntos autores de un delito sin considerar que las normas legales determinan la presunción de inocencia. La presurosa voluntad de los reporteros por ser los primeros en informar muchas veces lleva el riesgo de alejarse de la verdad.

Una de las protagonistas centrales de este caso es la jueza Patricia Pacajes, quien admitió que ella era la que hablaba en la grabación en la que reconoce las irregularidades en el proceso. Pero lejos de buscar rectificar caminos para reencausar la justicia, decidió presentar una denuncia en contra de quien hizo conocer la grabación, acusándolo de haberla grabado sin su consentimiento durante una reunión particular. La juez Pacajes además dice que se pusieron pastillas en la bebida que compartían aquella noche para que ella hable del caso Alexander.

En el audio, filtrado a inicios de esta semana, se la escucha contando que el médico Jhiery Fernández fue condenado a 20 años de cárcel pese a que no existían pruebas concretas de su culpabilidad. El responsable de la grabación dio detalles y aseguró que no fue la primera vez que había escuchado a Pacajes hablar del juicio y como se condenó a una persona inocente. “Yo presenté el audio porque mi conciencia así lo dictó”, afirmó.

Mientras tanto, el médico Jhiery Fernández espera una solución al haberse presentado la apelación a la sentencia. Su abogado presentó argumentos basados en los nuevos indicios, como el audio en el que se escucha a la jueza Pacajes admitir que sentenció al galeno sabiendo que era inocente.