Rusia y Uruguay, a ciegas, tan sólo por el primer puesto

EFE

A ciegas, sin saber quién puede ser el rival en octavos, Rusia y Uruguay compiten este lunes en Samara por cerrar el grupo A como líderes, por elegir entre Sochi y Moscú como inicio de un incierto camino en un Mundial repleto de sorpresas, en el que cada vez es más complicado predecir cuál será la ruta hacia la final.

Cuatro horas antes de que España se juegue su futuro ante Marruecos, en Kaliningrado, y de que Portugal e Irán completen la clasificación del grupo B, uruguayos y rusos, los rivales en octavos, cerrarán una de las pocas llaves del Mundial que ha respondido a lo esperado.

Quizá no tanto la explosión goleadora del equipo de Chechesov, sobre el que había muchas dudas, pero que como anfitrión estaba obligado a traspasar la etapa inicial. Igual que Uruguay, que si bien respondió a lo esperado -dos victorias-, no ha encontrado el juego ofensivo que se le presupone a un conjunto con Luis Suárez y Edinson Cavani.

En cualquier caso, los hombres del “Maestro” Óscar Washington Tabárez no quieren saber nada de su posible rival en octavos. Puede ser España, Portugal o incluso Irán, que aún tiene opciones de conseguir una de las dos plazas del grupo C, pero el conjunto charrúa sólo piensa en el encuentro ante Rusia.

Ninguno de los jugadores que han atendido a los medios de comunicación esta semana se ha pronunciado sobre sus preferencias.

Todos, han dicho lo mismo. Desde Maxi Pereira, hasta Cristian Stuani pasando por Diego Laxalt o Lucas Torreira, el mensaje ha sido el mismo: mejorar la imagen de Uruguay.

Ese llamamiento no es gratuito porque el equipo de Tabárez, aunque ha ganado sus dos partidos ante Egipto (0-1) y Arabia Saudí (1-0), no ha jugado nada bien. Se ha mostrado sólido en defensa pero poco fino a la hora de crear juego.

Dos zarpazos, de José María Giménez y de Luis Suárez resolvieron sus dos primeros partidos y, aunque sin juego, el equipo de Tabárez acumula récords en Rusia: Por primera vez desde México 1970 ganó dos encuentros seguidos y se ha clasificado por tercera vez consecutiva para octavos. Su siguiente meta es clara; lograr por primera vez en su historia tres triunfos en la fase de grupos.

Para conseguir esa marca, Tabárez medita algunos cambios en el once inicial. El “Maestro” tendrá que hacer una sustitución obligada, la del central José María Giménez, que no podrá jugar por unas molestias musculares en su cuádriceps derecho. Su sustituto será Sebastián Coates.

Además, podría dar minutos a Maxi Pereira en el lateral derecho en el lugar de Guillermo Varela. Si juega, ampliaría a 126 partidos su marca como el jugador con más internacionalidades de la historia de Uruguay. También parece que tendrá un hueco en el centro del campo Lucas Torreira, que dará descanso a Matías Vecino.

En los dos extremos, Carlos Sánchez, Cristian “Cebolla” Rodríguez, Giorgian De Arrascaeta, Nahitan Nández y Diego Laxalt se disputan dos puestos. Todos, menos Laxalt, han disfrutado de minutos.

Son sin duda, las demarcaciones más dudosas que tendrá que resolver Tabárez, que mantiene la columna vertebral formada por Fernando Muslera, Diego Godín, Edinson Cavani y Luis Suárez En la selección rusa, mientras, el técnico Stanislav Cherchesov no ha querido desvelar si preservará a Aleksandr Golovin, su pieza vital en el centro del campo, que se perdería los octavos si es amonestado. “No habrá muchos cambios”, dijo este domingo Cherchesov, cuando fue preguntado en rueda de prensa si daría descanso a algunos jugadores.

El lateral izquierdo Zhirkov acabó tocado el partido ante Egipto, por lo que Cherchésov podría reservarle. Si opta por un jugador defensivo, su sustituto será Kudriashov, si prefiere una variante más ofensiva, saldrá de inicio Smólnikov.

Como Uruguay, la selección rusa piensa que, puesto que no se conocerá el rival hasta horas después, el mejor camino es volver a ilusionar a la afición con otra victoria de prestigio. “No estamos en disposición de elegir oponente, así que queremos ser primeros”, indicó Cherchesov.

A Rusia, no obstante, le vale con el empate para ser primera de grupo, ya que tiene ocho goles en su haber y sólo uno en contra, así que no tiene la obligación de atacar desde el primer minuto como contra los saudíes y egipcios.