Salud, la gran deuda del Estado

La salud en Bolivia es uno de los sectores con mayores debilidades, tanto por la precaria preocupación y atención del Gobierno, como por una serie de factores que van desde la vocación de los médicos hasta el caos del sistema que en su afán de dar salud a todos termina ofreciendo paliativos y deja a miles de enfermos sin acceso. Hoy Bolivia precisamente no tiene los mejores servicios de salud de la región.

Lo peor es que se invierten desordenadamente en centros hospitalarios sin una política claramente definida mediante proyectos integrales, y el resultado es que existen centros recién construidos, pero algunos sin personal médico ni equipamiento y menos medicinas. Los médicos han realizado varios movimientos exigiendo mejor atención al sector, aunque también en este sector se descubrió muchos casos de corrupción cometidos dentro de los centros de servicio de salud.

En ese ambiente, es imposible lograr una armonización, pese a los esfuerzos que se hagan. Ahora, el Banco Mundial ha decidido apoyar a la salud en Bolivia, ojalá que esta cooperación incluya el diseño de políticas coherentes, para que no se desperdicien los esfuerzos. El BM concederá un crédito de 300 millones de dólares, de los cuales US$ 252 millones corresponden a un préstamo del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) con un plazo de vencimiento de 23 años y medio y un periodo de gracia de 13 años y medio.

Los restantes US$48 millones provienen de un crédito de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), cuyo plazo de vencimiento es también de 23 años y medio con un periodo de gracia de 14 años. Funcionarios del gobierno explicaron con esos recursos se tiene el objetivo de mejorar el sistema de gestión hospitalaria, fortaleciéndolo con recursos humanos y equipamiento y con la construcción de 10 hospitales, nueve de segundo nivel y uno de tercer nivel.

Mientras tanto, la deuda del Estado en salud con la población es cada vez más sensible frente a una la realidad agobiante del sistema con miles de pacientes que no pueden ser atendidos a los que se les asignan fechas de espera de varios meses; y los que son recibidos tienen, en la mayoría de los hospitales un tratamiento de emergencia, en camas improvisadas por la carencia de espacios. Algunas alianzas con el sector privado han logrado desahogar en algo la presión, pero el problema general sigue siendo preocupante frente a una realidad que se refleja en algunos datos de coyuntura.

El jefe nacional de la unidad de epidemiologia del Ministerio de Salud, Rodrigo Cordero, informó que se ha registrado más de un millón y medio de casos de Infecciones Respiratorias Agudas (IRA), más de 69 mil casos de neumonía y 27 fallecidos por influenza a nivel nacional y son 1014 casos confirmados

Asimismo, indicó que la cobertura de vacunación contra la influenza a nivel nacional está en el 30 por ciento, y que sólo en Santa Cruz se sobrepasó con el 50 por ciento y Tarija con alrededor del 30 por ciento. Sin embargo, los otros departamentos llaman la atención por las bajas coberturas de vacunación que han presentado.

La asignación de recursos para salud que se realiza en el país es importante, empero se desperdician esfuerzos por una carencia de coordinación institucional, ausencia de políticas de Estado sectoriales. Recordemos que el Estado asigna al sector de salud algo más de 17% de Presupuesto General, lastimosamente no todo ese dinero es bien invertido.