Seguro de salud

Las cumbres de salud emitieron varias conclusiones y la mayoría responde a poner en vigencia una estrategia dirigida a imponer el Seguro Universal (S.U.). El argumento central es loable ya que plantea acceso a la atención médica para todos, sin embargo, han quedado en el camino interrogantes que hacen ver dificultades para su aplicación.

Se llegó hasta a anunciar la intención de modificaciones a la Constitución Política del Estado (CPE) para aplicar el S.U., y poco se logró armonizar en cuanto a reconocer que la crisis de la salud pública se origina en un problema estructural. Algunos estudios especializados, entre ellos uno efectuado por Cedla, señalan que las causas tienen relación con el modelo económico vigente y con la forma de organización, gestión y financiamiento de los servicios de salud en el país, que inciden en el fuerte deterioro de calidad.

La crisis también está vinculada a la concepción asistencialista y mercantilista predominante que traslada la responsabilidad de la prevención y del tratamiento médico al paciente, incluyendo por supuesto, el pago de los servicios de salud. La política vigente, con un evidente carácter demagógico, proselitista e indolente, solamente utiliza el problema de la salud de la población como pretexto tanto para campañas políticas como para evitar encarar el problema responsablemente, ya que esto implicaría el destino de recursos económicos que hoy son utilizados en otros menesteres.

Con mucha incoherencia y sin meditar en las contradicciones que demuestran la improvisación y superficialidad con la que se trata el tema, se busca mostrar un supuesto afán de atención a la salud, con una serie de anuncios señalando que con el nuevo seguro de salud se cumplirá con la atención de emergencia, primer nivel y segundo nivel, y que los casos más delicados pasarán a ser tratados por los seguros sociales. ¿Tendrá el sistema de seguro social la capacidad de atender a toda la población nacional? ¿Serán suficientes los 200 millones de dólares dispuestos por el Gobierno? Los que poseen estudios sobre proyecciones actuariales en seguridad social alertaron sobre los riesgos del colapso del sistema. La rama actuarial es una disciplina que aplica métodos estadísticos y matemáticos a la evaluación de riesgos en las aseguradoras y en los organismos financieros. La ciencia actuarial incluye una serie de temas interrelacionados, como la probabilidad, matemáticas, estadística, finanzas, economía, economía financiera y una especialidad en la programación digital.

La cumbre sobre salud debía ser el medio para encontrar un camino viable para atenuar y en algún momento superar la crisis del sistema, desgraciadamente, los protagonistas que deberían ser los médicos y profesionales del sector se excluyeron de su participación a través de sus entes colegiados; y varios de los municipios y gobernaciones, no fueron invitados. Recordemos que actualmente, las Alcaldías son las encargadas de construir los centros de salud y los hospitales de segundo nivel, de su equipamiento y en la contratación de recursos humanos.

Los representantes ediles señalaron que están de acuerdo con el acceso universal de la salud, pero de una forma planificada. Alertaron sobre los riesgos en la estructura del sistema de salud del país que no podrá soportar una sobrecarga, al ampliar las coberturas médicas. Los profesionales de salud advirtieron que necesariamente se tienen que tomar decisiones técnicas y científicas para implementar un sistema único de salud para evitar los errores que se cometieron en años pasados. El año 2010 se puso en vigencia la incorporación del adulto mayor a la Seguridad Social, sin conocer las capacidades instaladas, y el resultado ha sido, como siempre, en toda la historia de Bolivia, decepcionante y una frustración.