Seis nicaragüenses y una brasileña, nuevas víctimas de violencia en Nicaragua

EFE

Una estudiante brasileña, tres manifestantes antigubernamentales y tres sandinistas murieron en nuevos hechos violentos ocurridos en el contexto de la crisis sociopolítica que sufre Nicaragua, que dejó, además, cinco policías heridos.

El Gobierno de Brasil convocó a la embajadora de Nicaragua en ese país, Lorena Martínez, para dar explicaciones sobre la muerte de la estudiante brasileña Rayneia Gabrielle Lima, víctima de disparos de supuestos paramilitares en Managua.

El canciller brasileño, Aloysio Nunes, llamó además a consultas al embajador de Brasil en Nicaragua, Luís Cláudio Villafañe, para explicar también la muerte de la brasileña, señalaron a Efe fuentes de la Cancillería suramericana.

“Es una demostración de insatisfacción con lo que pasó”, indicaron las citadas fuentes.

Martínez fue recibida en la tarde de este martes por el subsecretario para América Latina y el Caribe de la Cancillería brasileña, Paulo Estivallet, para ofrecer declaraciones por la muerte de la estudiante.

Por su parte, Villafañe está viajando de regreso a Brasil y una vez se reúna con las autoridades brasileñas volverá a Managua para continuar con su trabajo.

La estudiante brasileña, según la privada Universidad Americana (UAM), en Managua, donde estudiaba sexto año de la carrera de medicina, informó que Lima fue víctima de disparos “producto de un hecho de violencia aun no esclarecido” y pidió a las autoridades su esclarecimiento y no quede impune.

La Policía de Nicaragua sostuvo que un guarda de vigilancia privada, a quien no identificó, “en circunstancias aún no determinadas, realizó disparos de armas de fuego, uno de los cuales le impactó ocasionándole heridas”.

El “guarda de vigilancia privada está siendo investigado para el esclarecimiento del hecho”, señaló la institución policial, sin dar mayores detalles.

El Gobierno de Nicaragua, a través de su vicepresidenta y primera dama, Rosario Murillo, envió sus condolencias a la familia de la estudiante brasileña y destacó que trabajaba como especialista en medicina interna en el hospital Carlos Roberto Huembes de la Policía Nacional.

La muerte de Lima se produce en medio de una crisis sociopolítica por las manifestaciones contra el presidente Daniel Ortega, cuya represión ha dejado entre 277 y 351 muertos, según organizaciones humanitarias locales e internacionales.

En tanto, el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, afirmó que la violencia en Nicaragua “patrocinada por el Estado” es “innegable” y acusó al Gobierno nicaragüense de ser responsable de las muertes en la ola de protestas que sacude el país desde abril.

“La violencia en Nicaragua patrocinada por el Estado es innegable. La propaganda de Ortega no engaña a nadie y no cambia nada. Más de 350 muertos a manos del régimen. EE.UU. insta al Gobierno de Ortega a que ponga fin a la violencia YA y a que celebre elecciones adelantadas”, escribió Pence en su cuenta oficial de Twitter.

El vicepresidente acabó su mensaje advirtiendo a Ortega de que “el mundo está observando”.

El ministro de Estado del Reino Unido para las Américas, Sir Alan Duncan, expresó su preocupación por la situación que vive Nicaragua y criticó el uso excesivo de la violencia por parte de las autoridades y los afines al Gobierno.

Durante la jornada, la Policía Nacional confirmó que al menos tres civiles murieron y otros cinco policías resultaron heridos en un enfrentamiento armado ocurrido en el norte de Nicaragua entre agentes del orden y manifestantes antigubernamentales.

El suceso se registró en el barrio Sandino, municipio de Jinotega, cuando las fuerzas policiales realizaban labores de restablecimiento de la libre circulación en ese lugar “que estaba secuestrado por grupos de terroristas”, según la Policía, en alusión a los que protestan contra el Gobierno.

Por su lado, los manifestantes “autoconvocados” de la ciudad de Jinotega denunciaron que se trató de un nuevo ataque de las llamadas “fuerzas combinadas” del Gobierno, integrada por policías, antimotines, parapoliciales y paramilitares.

Asimismo, la vicepresidenta Rosario Murillo informó que tres militantes sandinistas fueron asesinados en el municipio de Waslala, en el Caribe Norte, en el marco de las protestas contra el Gobierno.

Murillo denunció que los tres campesinos fueron asesinados el lunes y que fueron “perseguidos, criminalizados y asesinados solo por pertenecer al Frente Sandinista”.

Nicaragua está sumergida en la crisis más sangrienta de su historia en tiempos de paz y la más fuerte desde la década de los años 1980, también con Ortega como presidente.

Las protestas contra Ortega y Murillo comenzaron el 18 de abril pasado por unas fallidas reformas de la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción.