Solidez sueca frente al volcán suizo

EFE

Suecia y Suiza afrontan este martes en San Petersburgo un duelo en pos de los cuartos de final del Mundial de Rusia 2018 en el que la solidez del conjunto escandinavo, con solo dos goles en contra en tres partidos, enfrenta al volcán suizo, experto en remontar partidos.

Pocos esperaban unos octavos de final con estos dos protagonistas. Suecia, que accedió a este Mundial dejando por el camino a Italia, superó un grupo con la vigente campeona, Alemania, que solo pudo doblegarle en el minuto 95 (2-1). Antes derrotó a Corea del Sur (1-0) y después arrasó a México (0-3) para meterse entre los dieciséis elegidos.

El conjunto de Janne Andersson es un equipo coral, un colectivo con mayúsculas, que supo sobreponerse tras la Eurocopa de 2016 a la renuncia de su estrella Zlatan Ibrahimovic -que amagó con volver tras la clasificación al Mundial-, en el que los primeros que trabajan son los delanteros, Marcus Berg y Ola Toivonen.

“Cada jugador en el campo es un defensor. Esto es algo que Marcus Berg y Ola Toivonen personifican al máximo con el trabajo que hacen”, aseguró el seleccionador sueco esta semana, un conjunto que se pone la piel de cordero en esta eliminatoria recordando que ocupan el puesto 24 del listado FIFA, 17 por debajo de Suiza.

La selección escandinava no podrá contar para el partido con el centrocampista del Hull inglés Sebastian Larsson por acumulación de amonestaciones, lo que abre su puesto al futbolista del Seattle Sounders estadounidense Gustav Svensson o al del Genoa italiano Oscar Hiljemark.

El caso de Suiza es quizás menos sorprendente por la amalgama de futbolistas de calidad que atesora la ‘Nati’, que ha dejado en el camino muestras de su carácter empatándole un partido a Brasil tras ir perdiendo (1-1) y remontando un gol en un duelo vital a Serbia (1-2), tras lo cual le bastó con el empate (2-2) ante Costa Rica.

Encabezan esta selección de origen multinacional como suele suceder con el combinado helvético, una pareja de futbolistas de origen albanokosovar, Xherdan Shaqiri y Granit Xhaka, los dos producto de la cantera del Basilea y con carrera en grandes clubes: el primero en Bayern, Inter y Stoke; el segundo en el Arsenal.

Ambos fueron protagonistas de la principal polémica política del Mundial, cuando celebraron sus goles contra Serbia haciendo con las manos el símbolo del águila de dos cabezas albanesa, una ofensa para los serbios que acabó con multa de la FIFA por hacer un gesto político.

Shaqiri, jugador del Stoke inglés recién descendido, es sin lugar a dudas el futbolista con más calidad de los suizos. Un mediapunta inquieto, capaz de hacer un triplete en el Mundial de Brasil 2014 (a Honduras) o de desaparecer.

Los problemas del seleccionador suizo, el croata de origen bosnio Vladimir Petkovic, están en la defensa. Por acumulación de amonestaciones no podrá contar con el capitán, el lateral derecho Stephan Lichtsteiner (Juventus) ni con el central Fabian Schaer (Deportivo de La Coruña), cuyos probables sustitutos serán Michael Lang (Basilea) y Johan Djourou (Antalyaspor).

La otra duda para Petkovic está en el ataque. Hasta ahora siempre ha jugado con un único punta, dos veces ha dado la oportunidad a Haris Seferovic (Benfica) y una a Mario Gavranovic (Dinamo Zagreb), aunque también hizo buen papel ante Costa Rica Josip Drmic (Borussia Moenchengladbach), el único de los puntas que ha marcado y el que parece el más probable para el puesto.

El Suecia-Suiza de este martes es un partido inédito en el Mundial, con igualdad en los 28 amistosos disputados (diez victorias suecas, once suizas, y siete empates).

Si Suiza pasa a cuartos igualaría sus mejores resultados (1934, 1938 y 1954), mientras que para Suecia el techo está en la final que jugó contra Brasil en el Mundial de 1958 organizado por el país escandinavo, que ha terminado hasta cuatro veces entre los cuatro mejores del mundo, la última en Estados Unidos 1994.