Sport Boys derrotó a Guabirá

APG

Sport Boys impuso su fútbol sobre Guabirá y consiguió el triunfo por 2-0 ayer por la noche, en el estadio Ramón Aguilera Costas, para abrirse camino de nuevo hacia delante en la tabla de posiciones del torneo Clausura, que llegó este fin de semana a la mitad de su desarrollo.

Con goles de Luciano Nieto (m.64) de lanzamiento penal y de Luciano Urzino (m.67), el Toro derrotó al cuadro azucarero, en un compromiso que fue marcado por la buena labor que desempeñó el elenco azul, que ofició de local en el estadio Ramón Aguilera Costas ante la imposibilidad de utilizar el estadio Samuel Vaca Jiménez, escenario alquilado para otro evento extradeportivo.

El árbitro Juan Nelio García (Santa Cruz) sancionó una falta de Fran Supayabe sobre Franz Gonzáles dentro del área y el castigo fue un penal. Los azucareros reclamaron y el director técnico Víctor Hugo Antelo protestó airadamente la decisión arbitral. El entrenador perdió los estribos y agredió verbalmente a García, quien le expulsó del campo de juego (m.62).

Nieto ejecutó el disparo y mandó la pelota a una esquina, lejos del alcance del arquero Luis Cárdenas, quien alcanzó a adivinar la dirección que tomó la pelota, pero estuvo a centímetros de salvar su arco (m.64). La efectividad del jugador argentino permitió respirar mejor en el terreno, a partir de ese momento.

Los Diablos Rojos quedaron desconcentrados por la llegada de este gol en la manera en la que vino y tres minutos después volvieron a sufrir otro golpe con la llegada del segundo tanto, a través de un remate de zurda de Urzino, quien recibió un rebote y continuó una acción ofensiva de tiro de esquina para anotar.

Al final del compromiso, el 2-0 fue el resultado definitivo. Pese a los movimientos tácticos que ordenó Antelo nada llevó a sus futbolistas a hacer un mejor desempeño ni a cambiar el rumbo de las acciones. La ofensiva de los rojos anduvo perdida en el terreno de juego, mostrando una descompensación enorme en relación a su anterior actuación.

En el lado del Toro todo estaba bajo control. La posesión de la pelota permitió llevar las incidencias del juego donde quería y en el tiempo que deseaban. Con esa tranquilidad finalizó el partido y alcanzó un puntaje de 19 unidades en 13 presentaciones. Guabirá se quedó con 16.