The Strongest pone rostro femenino al fútbol profesional en Bolivia

EFE

Después de demostrar su “garra” y su pasión por la pelota, treinta chicas bolivianas se destacaron entre cientos de mujeres para formar parte del equipo profesional femenino del club The Strongest, el Tigre de La Paz.

La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) exige que todos los equipos tengan un plantel femenino para que los clubes puedan asistir a las copas regionales en 2019.

“Veo en las canchas gran desenvolvimiento de las mujeres, veo mucha pasión cuando van al estadio, la mujer paceña tiene mucho carácter, es emprendedora y eso se puede trasladar a este deporte”, dijo a Efe el entrenador del equipo femenino, Daniel Rosales.

El entrenador venezolano contó que más de cien mujeres se presentaron a las pruebas y hace un mes comenzó el entrenamiento del equipo profesional con chicas de 16 a 27 años, además de que también eligieron 16 jugadoras para la categoría infantil.

“Queremos cambiar la manera de ver este deporte en la disciplina femenina, que no se vea como un deporte rústico”, enfatizó Rosales.

El técnico agregó que son “pioneros” en la formación femenina en el fútbol y que están entre los primeros equipos bolivianos que están cumpliendo las normas de la Conmebol.

El reglamento de licencias para los clubes aprobado en 2016 por la Conmebol establece una serie de requisitos para el funcionamiento de los equipos profesionales sudamericanos, entre estos que conformen un primer equipo femenino y otro juvenil.

The Strongest está clasificado para la Copa Libertadores del siguiente año.

Esta exigencia para muchas mujeres ha significado una oportunidad para demostrar su capacidad en la cancha, su pasión por el fútbol y soñar con una carrera profesional en el balompié.

Es el caso de Camila Vargas, de 16 años, que está entre las treinta seleccionadas y quiere comenzar una carrera en el fútbol y demostrar a su familia que las mujeres también pueden triunfar en este deporte.

“No tuve el apoyo de toda mi familia, mi abuelo me inscribió en escuelas de fútbol, mis padres no querían porque no hay muchos equipos de mujeres, pero he demostrado que sí puedo”, relató a Efe Vargas.

La futbolista añadió que durante un año entrenó con hombres, pero hace un mes encontró a chicas que comparten su misma pasión.

Brianna Figueredo, también de 16 años y entrena desde sus 8, expresó que es necesario que en todos los deportes exista una igualdad de género y a la vez brinden espacios para mejorar su rendimiento.

“Me parece muy bien que se empiece a formar grupos así y demostrar que podemos y no nos quedemos atrás”, recalcó a Efe.

La delantera Jhoseline Quispe, por su parte, recordó que a pesar de haber enfrentado algunos comentarios por jugar fútbol, sueña con llegar a representar a Bolivia.

“Este es el momento para esforzarme, aprender más de lo que ya sé, seguir adelante y llegar muy lejos”, mencionó Quispe a Efe.

Todas están enfocadas en demostrar su destreza y rendimiento en la cancha para convertirse en un referente entre las jugadoras.

Quispe comentó que admira a Alejandro Chumacero, el emblemático canterano stronguista que milita en el Puebla de México, y aseguró que sueña con ser un referente en el banco femenino como lo es él en el país.

Las treinta chicas deben combinar sus estudios y trabajos con sus entrenamientos, que son cuatro veces a la semana para mejorar su técnica y agilidad en la cancha.

El entrenador sostuvo que a pesar de que actualmente no existe una liga profesional femenina de fútbol en Bolivia, el club quiere estar listo y contar con las mejores jugadoras para ofrecer un fútbol de nivel.

En Bolivia, Wilstermann de Cochabamba clasificó a la Copa Libertadores del próximo año, mientras que San José de Oruro y Guabirá de Montero lo hicieron a la Copa Sudamericana, que según el reglamento también deben conformar sus equipos femeninos.