Trump se enfrenta con su fiscal general y advierte contra un juicio político

EFE

El presidente de EE.UU., Donald Trump, agravó su enfrentamiento con el fiscal general estadounidense, Jeff Sessions, y advirtió de que los mercados financieros “se hundirían” si el Congreso abre un proceso de destitución en su contra, una posibilidad que por ahora parece remota.

Los nuevos ataques de Trump a Sessions, con quien mantiene una tensa relación desde hace más de un año, llegaron como un aparente síntoma de la incomodidad que le provoca el avance de la investigación sobre la trama rusa y la acusación de su exabogado, Michael Cohen, quien ha implicado al presidente en un crimen.

“Nombré a un fiscal general que nunca tomó el control del Departamento de Justicia. Es algo increíble”, afirmó Trump durante una entrevista emitida por la cadena de televisión Fox News.

Trump ha expresado en numerosas ocasiones su frustración por la decisión de Sessions de apartarse de todo lo relacionado con la investigación sobre la trama rusa debido a sus propios contactos con Moscú, una medida que reduce la influencia del secretario de Justicia sobre la pesquisa del fiscal especial Robert Mueller.

“Jeff Sessions se apartó, algo que no debería haber hecho, o me lo debería haber dicho. Aceptó el trabajo y luego dijo, ‘voy a apartarme (de la investigación sobre Rusia)’. ¿Qué tipo de hombre es ese?”, denunció Trump.

“Por cierto, él estaba en mi campaña electoral. La única razón por la que le di el trabajo es porque sentía lealtad (de su parte). Me apoyaba desde el principio”, añadió.

Sessions reaccionó unas horas más tarde, con un comunicado extraordinario para el titular de un departamento que históricamente no ha tenido que implicarse en debates políticos porque opera con independencia de la Casa Blanca.

“Mientras yo sea fiscal general, las acciones del Departamento de Justicia no serán influenciadas incorrectamente por consideraciones políticas”, prometió Sessions en una nota difundida en Twitter.

El fiscal general respondió directamente a la acusación de Trump de que no ha tomado las riendas de su agencia, al afirmar: “Tomé el control del Departamento de Justicia el día uno en el que juré el cargo”.

Poco antes de la respuesta de Sessions, un influyente senador republicano, Lindsey Graham, había pronosticado que el actual secretario de Justicia no durará mucho más en el puesto.

“El presidente tiene derecho a tener un fiscal general en el que confíe. Creo que llegará un momento, quizá más pronto que tarde, en el que será hora de una nueva cara en el Departamento de Justicia”, dijo a los periodistas Graham, quien confió en que ese relevo se retrase hasta después de las elecciones legislativas de noviembre.

Si Trump sustituye a Sessions con un nuevo fiscal general, este podría tomar las riendas de la investigación de Mueller y mermarla o incluso despedir al fiscal especial, aunque el presidente lleva más de un año resistiéndose a tomar esa polémica medida.

En su entrevista con Fox News, Trump también reaccionó a las especulaciones sobre un eventual proceso de destitución en su contra a raíz de las acusaciones de Cohen, quien este martes dijo que el mandatario le pidió que pagara a dos mujeres para que no hablaran de sus supuestas relaciones con el entonces candidato republicano.

“Si se me sometiera a un proceso de destitución, los mercados (financieros) se hundirían. Creo que todo el mundo sería más pobre”, afirmó Trump en la entrevista.

“No sé cómo se puede censurar a alguien que está haciendo un gran trabajo (…) Se verían números que no creerían, en retroceso (de abrirse el juicio político)”, agregó.

Rudy Giuliani, abogado de Trump, también advirtió contra ese proceso durante una entrevista con el canal británico Sky News.

“Solo se le podría someter a un proceso de destitución por razones políticas, y el pueblo estadounidense se rebelaría contra eso”, opinó Giuliani.

La oposición demócrata ha evitado dar alas por ahora a esa posibilidad, dado que, aunque el proceso se iniciaría en la Cámara Baja -que los progresistas confían en recuperar tras las elecciones de noviembre-, después se necesitarían dos tercios de los votos en el Senado para expulsar a Trump de la Casa Blanca, algo difícil.

Por otro lado, Trump reiteró sus elogios a su exjefe de campaña Paul Manafort, declarado culpable de fraude a raíz de la pesquisa rusa, y Giuliani desveló que el presidente ha pensado en concederle un indulto, pero sus abogados le han aconsejado no hacerlo hasta que acaben las investigaciones que le afectan.