Ultimátum de Vizcarra abre la puerta a la disolución del parlamento peruano

Presidencia Perú

El presidente de Perú, Martín Vizcarra, abrió el camino a una grave crisis política en el país al plantear al Congreso una cuestión de confianza que podría derivar en la disolución de la Cámara si esta no acepta las medidas anticorrupción solicitadas por el Gobierno.

En un duro mensaje televisado, el presidente convocó de manera extraordinaria al pleno del Congreso para este miércoles, para que vote con carácter de cuestión de confianza los cuatro proyectos de ley que él mismo presentó hace cuarenta días para atajar la corrupción política, económica y judicial.

Sobrio y categórico, Vizcarra cargó con especial virulencia contra el partido fujimorista Fuerza Popular, mayoritario en la Cámara, y acusó a sus parlamentarios de boicotear, dilatar y desvirtuar los proyectos del Ejecutivo de reforma del Estado y del Poder Judicial que pretende aprobar en referéndum este mismo año.

La solicitud de la cuestión de confianza al Gobierno, vinculada a la aprobación de dichos proyectos legales y que éstos puedan llevarse a referéndum, implicaría que, en caso de derrota, Vizcarra estaría facultado constitucionalmente para clausurar el parlamento y convocar nuevas elecciones legislativas.

El anuncio de ayer pone en evidencia la ruptura entre Vizcarra, quien asumió el poder el pasado mes de marzo después de que su predecesor, Pedro Pablo Kuczynski, se viera obligado a dimitir acosado por escándalos de corrupción y por el fujimorismo.

A mediados de julio, la difusión en la prensa de unas grabaciones telefónicas reveló una red de corrupción en las altas esferas de la judicatura peruana, obligó a suspender y abrir investigación a varios jueces y forzó la dimisión de la cúpula del Poder Judicial.

En mitad del escándalo, las grabaciones revelaron una supuesta vinculación entre la líder opositora, Keiko Fujimori, con el juez supremo Cesar Hinostroza, cabecilla de la red de corrupción judicial.

Otro implicado ha sido Héctor Becerril, una de las principales figuras parlamentarias de Fuerza Popular.

Con la población peruana hastiada por el escándalo, Vizcarra mostró su faceta más dura y se mostró tajante y decidido a la hora de entablar combate contra la corrupción, con iniciativas que sin embargo incomodaron a sus rivales políticos.

Estas iniciativas legislativas consisten en la recomposición del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), desmantelado tras el estallido de la crisis de corrupción judicial, la no reelección inmediata de los congresistas, la restitución del Senado y un sistema transparente para la financiación de los partidos políticos.

“Estos no son proyectos del Presidente de la República, sino que responden a claras demandas de la ciudadanía, que en una enorme mayoría quiere expresarse, participar y decidir”, afirmó Vizcarra en su alocución.

Fuerza Popular, que oficiosamente no se ha opuesto a las reformas, pero que las ha criticado como “populistas” y poco importantes, ha aprovechado su dominio parlamentario para que el proceso legal no avanzara con rapidez.

“Hemos visto congresistas tratando de dilatar y desnaturalizar los proyectos, con absurdas modificaciones que, de aprobarse, los transformarían en proyectos inútiles y perjudiciales para el país”, advirtió el mandatario.

Vizcarra llegó a aseverar que el Congreso no se pone “en los zapatos de los peruanos dignos” y lo acusó de negarse a entender “la urgencia” del cambio.

Una de las gotas que parece haber colmado el vaso de la paciencia del presidente, así como de varios parlamentarios de izquierda fue un pedido del fujimorismo para que el nuevo Consejo Nacional de la Magistratura que se cree tras el referéndum pueda investigar casos de corrupción e irregularidades de sus predecesores.

Justo ayer se conoció una encuesta que indica que el 79 % de los peruanos está a favor de recolectar firmas para que se pueda realizar el referéndum propuesto por Vizcarra.

La misma encuesta reveló que Vizcarra cuenta con una aprobación por parte de la población peruana del 45 %.