Uso obligatorio de cemento boliviano en construcción de carreteras

El gabinete de ministros de Bolivia aprobó ayer un Decreto Supremo para el uso obligatorio de cemento nacional en la construcción de carreteras, con el fin de eliminar la importación de asfalto.

“Hemos emitido un Decreto Supremo, que los caminos fundamentales de red departamental ya no se van a construir con asfalto sino con nuestro cemento, cemento potosino, cemento orureño”, aseguró el presidente Evo Morales.

Luego de una inspección a la construcción de la fábrica de cemento de Potosí, el mandatario anunció que próximamente se inaugurará la Planta de Oruro, emplazada en el municipio de Caracollo, la cual tendrá una capacidad de elaborar un millón 300 mil toneladas de ese producto al año.

Según explicó, esa medida obedece a los altos costos que significa importar asfalto tanto de Brasil como de Perú, además permitirá que las reservas internacionales del país crezcan, aseguró.

El mandatario boliviano resaltó que la obra tiene un 66 por ciento de avance, tras inspeccionar los trabajos que desarrolla el consorcio hispano-alemán, con un presupuesto de unos 241 millones de dólares, para esta industria en la localidad de Chiutara, en la región andina de Potosí.

“Muy contento con los avances, se ve la obra, ya no es charla, ya no es cuento, sino obras que se ven para bien de todos”, sostuvo.

De acuerdo con datos del Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas, la obra se entregará en febrero de este año y generará una producción similar a la de Oruro.

Durante una inspección a la Planta de Cemento Potosí, a finales de 2018, el vicepresidente Álvaro García Linera apuntó que se trataba de la inversión más grande realizada en esa ciudad, en términos industriales.

En esa ocasión, se informó que la planta cumple con los requerimientos y estándares de aire limpio, tanto a nivel internacional como nacional.

Además, se aseguró que todo el proceso de elaboración será controlado con medios de alta tecnología para mantener la calidad del producto terminado.

Algunos datos

El consorcio hispano-alemán fue contratado por el Gobierno boliviano en 2017 para construir esta planta de cemento por un monto de 241 millones de dólares.

Polysius, Valoriza e Imasa tienen un plazo de 36 meses para entregar la planta, cuya producción llegará a 1,3 millones de toneladas anuales de cemento Portland para la construcción de infraestructura vial, de salud, educación y viviendas, entre otras áreas, según informaron en su momento las autoridades bolivianas.

La planta en Potosí será la segunda fábrica estatal de cemento, pues el mismo consorcio extranjero construye desde 2014 en Oruro una factoría similar con una inversión de 244 millones de dólares.

Según Morales, la fábrica de Oruro, que funcionará en la localidad de Caracollo, ya está próxima a inaugurarse, mientras que la planta de Potosí “está avanzando muy bien”.

La planta de Oruro también producirá 1,3 millones de toneladas de cemento al año, según las previsiones del Gobierno boliviano.