Valúan en 1 millón de dólares medicinas ilícitas incautadas

APG

Un operativo de la Policía Boliviana confiscó medicinas por un valor estimado de un millón de dólares, en el marco de la investigación de una red de falsificación de fármacos que pone en entredicho los controles sanitarios en el país, informaron ayer fuentes policiales.

«Los golpes que asestó la Policía Boliviana a través de la FELCC son a los mayoristas, a las personas que acopian y distribuyen al por mayor», sostuvo el comandante de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen en La Paz (FELCC), coronel Jhonny Aguilera.

Mencionó que la estimación del millón de dólares corresponde al «precio de venta» de los productos adulterados, en un negocio que según consideró podía hacerse sin inversión alguna.

Explicó que los decomisos se realizaron entre el viernes y el sábado en los galpones de la calle tablada, zona comercial de La Paz.

En un operativo de la noche del pasado viernes, la Policía detuvo a dos personas acusadas de formar parte de la red, que supuestamente se encargaban de la distribución y venta de fármacos adulterados.

Aguilera aseguró que los réditos económicos del negocio «son muy importantes», ya que como resultado de las ventas de solo dos días la Policía encontró alrededor de 72.000 dólares en una caja registradora.

El uniformado afirmó que los supuestos implicados en esta actividad trataron de confundir a la Policía, cambiando el lugar de depósito de la mercancía y haciendo las entregas en cajas de galletas para que la carga pasara desapercibida.

Asimismo, afirmó que el destino de los medicamentos adulterados es el área rural del país y ciudades de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.

Acotó que después de asestar los golpes a los mayoristas, el próximo paso será el comercio hormiga que se traduce en los puestos de venta de los mercados.

La Policía Boliviana también estima que parte de la actividad de este grupo está relacionada a la venta de medicamentos de contrabando que por lo general provienen del mercado peruano y colombiano.

Hasta el momento las autoridades detuvieron a quince personas, de las que diez fueron encarceladas mientras que a tres se les aplicó la reclusión domiciliaria, en tanto que las dos últimas los envió a la cárcel.

El juez Primero Anticorrupción y Violencia Contra la Mujer, Alan Zarate, decidió enviar con detención preventiva a las cárceles de San Pedro y Obrajes a una pareja de mayoristas que vendían medicamentos falsificados en la zona de la Tablada de La Paz.

«El Ministerio Público imputó a Jenny C.P. y Freddy Z.S. y para quienes se solicitó la detención preventiva por la presunta comisión de los cuatro tipos penales», explicó el fiscal asignado, Marcos Villa.

Detalló que están acusados de enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado, de legitimación de ganancias ilícitas, delitos contra la salud y organización criminal.

En la audiencia cautelar se demostró que ambos son dueños de un puesto de venta de medicamentos en la zona de La Tablada de La Paz.

En el operativo que implementaron efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) y funcionarios del Ministerio Público confiscaron cajas de galletas donde estaban camuflados medicamentos de dudosa procedencia, presumiblemente falsificados.

Además, la pareja tenía en una caja 400.000 bolivianos, 2.100 dólares y recibos de depósitos bancarios, que no supieron explicar su procedencia.

Intensificación de labores

A su turno, el comandante de la Policía de Bolivia, Rómulo Delgado, declaró a los medios ayer que se están «intensificando las labores» para dar con más integrantes de la red.

Esta organización alteraba medicamentos rellenándolos con fécula de maíz, agua con colorante, estuco o harina, reciclando envases de basureros y hospitales, según la Policía.

Este caso se descubrió a raíz de un operativo de la Policía Boliviana el pasado 16 de febrero en un local de venta de alcohol que era propiedad de unos peruanos, donde se encontraron medicamentos en cajas.

La investigación determinó que la población boliviana de Desaguadero, fronteriza con Perú, era el epicentro de la actividad, ya que ahí se rellenaban los envases que se recogían en La Paz y que luego debían entregarse con falsos fármacos en otras ciudades bolivianas y en zonas rurales.

El caso tomó tanta notoriedad que el presidente boliviano, Evo Morales, pidió una investigación profunda para que existan sanciones «ejemplificadoras» a los responsables.

La Fiscalía por su parte advirtió de que entidades públicas como la Agencia Estatal de Medicamentos (Agemed) y el Servicio Departamental de Salud de La Paz pudieron incurrir en incumplimiento de funciones al ponerse en evidencia falta de control sobre la venta de medicinas.