Vuelve a crecer el hambre en el mundo

Guido Pizarroso Durán

Bolivia tiene el 19,8% de su población subalimentada, y forma parte de los más de 800 millones de pobres del mundo, que en porcentaje significa el once por ciento de los habitantes del planeta. Los datos están contenidos en el último informe anual de la ONU sobre seguridad alimentaria y nutrición, en el que se explica que, tras haber disminuido de forma constante durante más de una década, vuelve a aumentar el hambre en el mundo. Se trata de la primera evaluación global que se publica tras la adopción de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, cuyo objetivo es acabar con el hambre y todas las formas de malnutrición hasta 2030, como una de las principales prioridades de las políticas internacionales.

El informe añade que múltiples formas de malnutrición amenazan la salud de millones de personas. Se estima que existen 815 millones de personas que padecen hambre en el planeta. El incremento –de 38 millones de personas más respecto al año anterior– se debe en gran medida a la proliferación de conflictos violentos y de perturbaciones relacionadas con el clima, según explica el estudio titulado “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2017”.

Unos 155 millones de niños menores de cinco años padecen retraso en el crecimiento (estatura demasiado baja para su edad), según el informe, Se estima, además, que 41 millones de niños tienen sobrepeso. La anemia en las mujeres y la obesidad adulta son también motivo de preocupación. Estas tendencias son consecuencia no solo de los conflictos y el cambio climático, sino también de profundos cambios en los hábitos alimentarios y de las crisis económicas.

El documento apunta a los conflictos –cada vez más agravados por el cambio climático– como uno de los principales motivos del resurgir del hambre y de muchas formas de malnutrición. En su prólogo del informe. «En la última década, el número de conflictos ha aumentado de forma dramática y se han vuelto más complejos e irresolubles por su naturaleza», según las instituciones responsables del estudio que son la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), Unicef, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por otra parte, el ranking del hambre en Latinoamérica es encabezado por Bolivia (con el 19,8% de su población subalimentada), seguido por Nicaragua (16,2%) y Guatemala (15,8%). Al mismo tiempo, nuestro país figura entre los que más ha logrado disminuir los niveles de subalimentación, También a Bolivia se destaca por el mayor potencial agropecuario, por el avance de la agroindustria sobre las áreas rurales y por el riesgo que implica el crecimiento de la importación de alimentos.

En nuestro país, las acciones aisladas dirigidas a procurar la seguridad alimenticia, desgraciadamente, están supeditadas a las decisiones intermitentes que hasta ahora han sido incapaces de desarrollar políticas de fomento al desarrollo del agro, actualmente sometido a limitaciones y prohibiciones tanto para la producción como para las exportaciones. No se ha logrado, por el momento una ecuación que haga posible impulsar la producción agropecuaria a gran escala debido principalmente al freno a la utilización de semillas genéticamente modificadas.